jueves, 31 de octubre de 2013

HABLAR EN PÚBLICO

Cuando un docente novel se dirige a sus alumnos por primera vez es probable que manifieste excesiva activación emocional. Esa ansiedad se puede reducir, en parte, visitando el local o aula donde vayamos a impartir la sesión, probando los recursos a emplear, llevando algún guion o documento de apoyo, preparando la sesión a conciencia, conociendo algunos aspectos sobre el auditorio (edades, intereses, nivel formativo, etc.) y empleando alguna técnica para reducirla (ensayos previos, técnicas de relajación, técnica de respiración profunda, pequeños sorbos de agua, etc.).

Tener miedo la primera vez que uno se enfrenta a una sesión de clase es algo natural y no debe preocuparnos en exceso, siempre y cuando ese miedo sea racional (miedo por no saber contestar a alguna pregunta concreta, miedo a quedarse en blanco, miedo a que falle el ordenador o el proyector…). Estos miedos se pueden reducir con los consejos que he dado anteriormente, pero otros tipos de miedos más irracionales (miedo a hacer el ridículo, a que se rían de uno, a tartamudear, a que le abucheen…) deberían ser racionalizados y rechazados por absurdos, ya que son situaciones que no se van a producir. No obstante, un cierto grado de nerviosismo puede ser beneficioso para cualquier intervención en público (ver curva de activación y rendimiento). 


A partir de ahí, veamos algunos aspectos que debe tomar en consideración el profesor  para que el resultado de su intervención sea exitoso:

-        Debe tener claro cuáles son los objetivos de la sesión para orientar así su sesión de clase. Hasta hace poco yo siempre había hablado de tres tipos diferentes de objetivos (intelectivos, procedimentales y actitudinales), pero recientemente la profesora Elena Alba me aclaró que eso tampoco acaba de ser del todo correcto y que esa clasificación sí tiene vigencia al hablar de los contenidos (tanto tiempo dedicado a estos menesteres y ha tenido que ser este blog el que abriera este debate... realmente tengo compañeros que saben poner los puntos sobre las "ies" con mucho acierto).

-      Debe establecer una comunicación efectiva con sus alumnos e intentar ganarse el interés del auditorio en los primeros minutos (si no lo conseguimos en los primeros minutos estamos condenados al fracaso). A este respecto George Jessel decía: “si no has despertado su interés en los tres primeros minutos, deja de molestarlos”.

-       La sesión debe haberla preparado concienzudamente, por lo que además de elaborar un guion debe ensayar la forma en la que lo va a exponer (“fracasa en la preparación y prepárate a fracasar”, decía en su libro mi amigo Andrés Alcolea).

-        Debe tener en cuenta que una cosa es conocer la materia y otra muy distinta es saber hablar de la misma (no es suficiente con conocer el tema, hay que dominarlo y hay que saber exponerlo de forma atractiva para captar la atención y no aburrir a los alumnos).

-        El profesor debe tener un conocimiento, sobre el tema que va a explicar o tratar, muy superior del que tiene el alumno y debe evitar a toda costa hablar sobre un tema que desconozca o no domine (o se presta a hacer el ridículo).

-       Cuando se imparte una sesión y, en general,  cuando se habla en público hay que estar pendiente de lo que se dice y de cómo se dice, del vocabulario que se emplea (para que sea comprensible por ese auditorio), de los gestos, de las posturas y movimientos, de la apariencia (aspecto, forma de vestir, complementos…) y de los demás componentes del comportamiento no verbal.

Algunos autores como Dale Carnegie aconsejan que para hablar en público deberíamos elegir un tema sobre el que nos hayamos ganado el derecho de hablar (por estudios realizados sobre el mismo o por años de experiencia); pero ello no siempre es posible para el profesor que tiene que impartir sus sesiones de clase sobre alguna materia concreta. También aconseja que si podemos elegir el tema, optemos por alguno que nos emocione vivamente y sobre el que estemos ansiosos por comunicar.tre los consejos que podemos extraer de alguna de las publicaciones de este autor me gustaría destacar lo
v  Nunca escribir las charlas

v  Nunca memorizarlas

v  Ilustrarlas con ejemplos

v  Conocer mucho más que lo que se va a decir

v  Ensayar

v  No imitar a nadie
Respecto a la preparación, es importante que cuando se prepare una sesión de clase se tenga muy en cuenta el tiempo disponible para impartirla en el aula (normalmente 50 o 55 minutos). Sobre esta cuestión siempre me viene a la mente la figura de otro gran profesor y compañero, Cristóbal Calvo, siempre con su pulcritud y con continuas referencias a la necesidad de ajustarse a los tiempos fijados en el horario. En este sentido, me gustaría hacer hincapié en que el profesor siempre debería preparar sus sesiones de clase ajustándolas a un tiempo algo inferior al que tenga asignado, ya que durante la misma será frecuente que uno tienda a extenderse (debido a una extensa introducción, a una detallada mención a los objetivos de la sesión, a dudas o preguntas que puedan surgir, a alguna anécdota improvisada, etc). Como siempre decía, mi excompañero y amigo, el profesor Andrés Alcolea: “ese tiempo que les quitamos del descanso a nuestros alumnos nunca se lo podremos devolver”.


Por otra parte, cuando el docente va ganando experiencia de hablar en público, cualquier tiempo de que disponga le parecerá escaso para desarrollar todas las ideas que pretendía transmitir. Sobre este asunto la regla fundamental es la brevedad, ya que más vale decir bien pocas cosas que muchas de forma apresurada (mejor dejar a nuestros alumnos con ganas de más que con ganas de menos). En este sentido Giuseppe Carducci decía que “todo aquel que emplea cincuenta palabras para expresar algo que puede exponerse con sólo diez, es un sujeto capaz de cualquier mala acción”.
Por último y, aunque lo haya dejado para el final, no menos importante que todo lo expuesto anteriormente, hay otro elemento importante que no debemos olvidar al hablar ante un auditorio y que he aprendido de otro gran maestro y compañero, como es José Antonio Casanova. Este profesor dota de brío y vigor a todos los mensajes que emite en el aula; de forma natural cuenta chistes y anécdotas relacionadas con el tema que trata; con maestría deja aflorar sus emociones y, en ocasiones, impulsos incontrolados; es poco formalista y muy directo, y… quizás en todo ello esté su virtud porque sabe hacer llegar el mensaje al auditorio con mucha fuerza. Y, saben ustedes ¿por qué? Pues porque a sus clases lleva siempre un ingrediente que debe ser fundamental para todo profesor a la hora de hablar en público: el entusiasmo.

miércoles, 30 de octubre de 2013

USO DE RECURSOS DE AULA

Normalmente, cuando hacemos una exposición ante nuestros alumnos, todos los profesores hacemos uso de algún recurso para comunicar más y mejor los contenidos que tenemos previstos (pizarra, papelógrafo, fotografía, diapositivas, retroproyectores, vídeos, ordenadores, etc.). Muchos de esos recursos han quedado ya en desuso, por lo que me centraré exclusivamente en algunos recursos educativos digitales.
 
Está claro que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han supuesto un gran avance en las posibilidades de diferentes actividades que podemos llevar a cabo en el aula. Hoy en día existen gran cantidad de recursos digitales, tanto elaborados por empresas comerciales, como por los propios profesores (procesadores de texto, presentaciones, hojas de cálculo, programas de edición de vídeo, weblogs, etc). Por otra parte, hoy en día las TIC nos permiten colaborar con otros colegas en un mismo proyecto a kilómetros de distancia, contactar con alumnos en horarios fuera de clase, mantener videoconferencias con ellos y un largo etcétera.
 
Sabemos que los ordenadores son instrumentos que se pueden emplear con objetivos didácticos muy diferentes y que, probablemente, el uso más extendido hoy en día es el que hacemos en el aula a base de presentaciones en power point.

 
Power point es una magnífica herramienta para crear presentaciones por su flexibilidad y fácil manejo. Pero existen otras alternativas ofimáticas disponibles en MS Office, como los gestores de presentaciones de OpenOffice y de Lotus Symphony. Estas dos herramientas siguen la línea de power point y son bastantes similares a ella. Yo reconozco que siempre he sido de los típicos "profes" del power point pero un día descubrí a los profesores Roberto Nuñez y Nicolás Marchal hablarndo sobre "prezi" y ello me dio pié a que intentara "ampliar" mi horizonte sobre el mundo de las presentaciones. Gracias compañeros por aquella conversación.
 

Sin embargo Prezi es diferente, ya que es una alternativa online y colaborativa. Es como un gran lienzo donde vamos añadiendo imágenes y configurando nuestra presentación en 3D. Los lienzos con zoom de prezi abren el aula al aprendizaje interactivo pudiendo hacer de las clases una experiencia comprensible y amena. Cuando queremos mostrar una idea, la imagen que hemos configurado se mostrará como si una cámara estuviera enfocando a ese cuadro, pudiendo pasar con un zoom de un detalle a otro, haciendo giros de cámara, etc.

Una gran diferencia de Prezi respecto a Power point es que la presentación la puedo hacer de forma colaborativa, esto es entre varios componentes o entre varios equipos de trabajo (ejemplo un equipo podría encargarse de la parte más técnica a base de gráficos, otro de las imágenes, etc.). Existe una versión gratuita de Prezi que nos da un espacio de almacenamiento de 100 MB al año, pero tiene el inconveniente de que esas presentaciones son públicas. También existe licencias educativas para profesores y alumnos gratuitas y de pago que ofrecen la posibilidad de privacidad y mayores almacenamientos. En otras versiones de pago las presentaciones son privadas e incluso sin conexión, además de ofrecer un almacenamiento (500 MB o 2 GB) y posibilidades mucho mayores.
Otro tipo de herramienta es la SlideRocket, muy útil para aquellas organizaciones que necesitan hacer un uso intensivo de presentaciones con múltiples funcionalidades para el equipo de marketing y la posibilidad de crearla de forma colaborativa. Así esta herramienta permite saber cuántas personas han visto una presentación y el impacto que ha tenido (cuánto tiempo han estado con ella). Además  permite importar presentaciones creadas con otros programas, o traerlas desde Google docs y transformarlas luego a PDF, insertarlas en web, etc.

Por último la herramienta Impressive (basada en tecnología Pyme) nos permite realizar presentaciones con documentos PDF, o archivos de imágenes, de forma sencilla y eficaz. Se trata de un software libre multiplataforma que permite centrar la atención del auditorio en los aspectos de la diapositiva que nos interesa, gracias a sus cajas de luz (la zona que nos interesa resaltar es iluminada con una especie de foco de luz circular o rectangular). También tiene un montón de posibilidades en cuanto a la transición de diapositivas.

Empleemos la herramienta que empleemos, lo que sí es importante es que tengamos en cuenta que su utilización debe ser sencilla; en el sentido de que no se debe tratar de impresionar al auditorio con bonitos “espectáculos”, “malabares” o “karaokes”. Simplemente debemos tratar de enriquecer el mensaje verbal para facilitar la compresión del alumno de lo que estamos exponiendo.
Así a la hora de diseñar las diapositivas debemos tener en cuenta el color del fondo elegido y que exista el mayor contraste posible con el color de la letra (un fondo claro exige un texto oscuro y viceversa). También es aconsejable no emplear combinaciones de colores fuertes próximos en la paleta de colores (rojos con azules, azules con verdes…).


También debemos tener en cuenta que aunque el contraste y luminosidad que aparezcan en el monitor de nuestro ordenador sea adecuado, la proyección a través del proyector del aula nos puede jugar una mala pasada. A todos nos ha ocurrido alguna vez que hemos tenido que impartir una sesión en un aula de un centro distinto al nuestro y, ya sea por el desgaste de la lámpara correspondiente, por la distancia del proyector a la pantalla, o por la configuración del proyector, nuestra presentación ha perdido muchísima calidad y visibilidad.
Otro elemento a tener en cuenta es el tamaño de letra a emplear en esas diapositivas. Siempre deberíamos pensar en el límite del tamaño de letra que es visible desde la última fila del aula. En este sentido, nunca deberíamos emplear un tamaño inferior a un Arial 12 y, siempre que fuera posible, deberíamos tender a tamaños mayores (18, 20, 24 y hasta 28).
Respecto al tipo de letra, lo importante es que sea reconocible y se facilite la lectura del texto (a ello puede contribuir el uso de la negrita).
Por último, y retomando la idea de sencillez, a la hora de elaborar las distintas diapositivas debemos tender a que todo lo que allí aparezca sea captado por el alumno en pocos segundos. Con ello me refiero a que hay que evitar que la trasparencia se convierta en una "chuleta" para el profesor, o en un libro para el alumno (he tenido que soportar muchas sesiones de aula como alumno de diversos cursos y créanme que esas diapositivas con textos como ”páginas de Biblia” echan para atrás y aburren a cualquiera). Las diapositivas con excesiva información provocan el rechazo del alumno y desvían su atención a la lectura y compresión de la misma, y no a lo que está transmitiendo el profesor. En este sentido quizás resulte excesiva la regla del 6 x 6 (“6 líneas por transparencia y 6 palabras por línea”), pero debe ser una regla de oro el que tengamos en cuenta que el exceso de información distraerá al alumno y que lo que aparezca en dicha diapositiva debe ser procesado por el alumno de un solo golpe de vista.

 

ELABORACIÓN DE UNA UNIDAD DIDÁCTICA

Si te dedicas a la docencia es importante que elabores tus Unidades Didácticas de forma adecuada. Para ayudarte en esta tarea he diseñado esta presentación en prezi, a la que puedes acceder desde el enlace o visualizarla aquí mismo a pantalla completa. En ambos casos, puedes moverte libremente con el ratón (clickeando en la parte que te interese) y el scroll (efecto zoom), o ir pulsando la flecha de avance. Espero que te sea útil.



Vídeos sobre docencia

Profesor Holland es una película americana de 1995 dirigida por Stephen Herek. En ella se representa la biografía del profesor de música Glenn Holland durante los 30 años de su carrera en una escuela de secundaria. Glenn Holland (Richard Dreyfuss) es un talentoso músico y compositor con poco éxito en su carrera pero al que le encanta componer. En los años 60, por problemas económicos, se ve obligado a dedicarse a la docencia en una High School norteamericana. Tras diez años de pianista de clubs nocturnos no le entusiasma mucho la docencia y lo que busca es escapar al finalizar sus clases lo que hará que la directora del centro le llame la atención y le pida que no solo transmita conocimientos a sus alumnos sino que además debe orientarlos y motivarlos (no consigue que aprendan nada). En este primer fragmento puede apreciarse como al  principio no logra conectar con sus alumnos ni despertar ningún tipo de interés o vocación por la música. 

 

Pero poco a poco comienza a ganarse el aprecio de sus alumnos, y lo que comenzó siendo un trabajo temporal se acaba convirtiendo en su forma de vida. Eso se produce cuando comprende que para lograr que sus alumnos aprendan debe incorporar nuevas herramientas, como trazar paralelismos entre el rock y la música clásica (a pesar de los cuestionamientos iniciales de la dirección del centro). Como vemos en este segundo fragmento el profesor va aprendiendo a desarrollar y a amar esta apasionante profesión, siendo cada vez más apreciado por sus alumnos. 

 

El siguiente vídeo nos muestra cómo presentar una asignatura el primer día de clase, cómo captar la atención y el interés de nuestros alumnos, cómo interactuar con los alumnos y llamarles por el nombre. El profesor resalta la importancia y utilidad de su asignatura y su compromiso con la misma (“os prometo una asignatura apasionante”). Aunque este vídeo fue creado con una finalidad concreta (al final del mismo se desvela el nombre de la asignatura) su mensaje se podría extrapolar a muchas otras asignaturas.

 

Un vídeo que invita a la reflexión sobre lo que hacemos como profesores o dejamos de hacer.
  

¿Te habías parado a pensar que todo tiene su origen en un buen profesor?


 
 
 

martes, 29 de octubre de 2013

Bibliografía del blog

Alcolea, A. (1995). Técnicas de expresión oral. Madrid: Pd.

BirdWhistell, R. (1952). Introduction to Kinesics. University of Lousville Press.

Carnegie, D. (1979). Hable más eficazmente. New York: Dale Carnegie & Associates, Inc.

Davis, F. (1993). La comunicación no verbal. Alianza Editorial.

Flusser, V. (1994). Los gestos: Fenomenología y Comunicación. Herder.

Hall, E. (1976). La dimensión oculta. (F. Blanco, Trad.) México: Siglo Veintiuno.

Infante, I. (1986). El lenguaje del rostro y de los gestos. Madrid: Quórum.

Knapp, M. L. (1980). La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. Barcelona: Paidós.

Labrador, F. J., Cruzado, J. A. y Muñoz, M. (2005). Manual de Técnicas de Modificación y Terapia de Conducta. Madrid: Ediciones Pirámide.

Mínguez, A. (1999). La otra comunicación. Madrid: ESIC.

Pease, A. (1986). El lenguaje del cuerpo. Buenos Aires: Sudamericana Planeta.

Poyatos, F. (1994). La comunicación no verbal I: cultura, lenguaje y conversación. Madrid: Istmo.

Poyatos, F. (1994). La comunicación no verbal II: paralenguaje, kinésica e interacción. Madrid: Istmo.

Rebel, G. (1995). El lenguaje corporal. EDAF.

Santiago, P. (1985). De la expresión corporal a la comunicación interpersonal: teórica y práctica de un programa. Narcea.

Stuart, C. (1990). Técnicas básicas para hablar en público. Madrid: Deusto.

Vallejo-Nájera, J. A. (2005). Aprender a hablar en público hoy. Barcelona: Planeta.

Van Manen, M. (1998). El tacto en la enseñanza. Barcelona: Paidós.

Whiteside, R. (1990). El lenguaje del rostro. Deusto.

Wolf, C. (1966). Psicología del gesto. Barcelona: Biblioteca Universitaria Miracle.

lunes, 28 de octubre de 2013

Cómo un docente puede llegar a convertirse en un buen comunicador

La comunicación en el aula. Cuando la postura y el gesto toman la palabra

La comunicación es la principal herramienta de transmisión de conocimientos en el ámbito docente. Posibilita el proceso de enseñanza-aprendizaje y la difusión de los avances de la ciencia y el saber. Para contribuir de forma óptima a dicha difusión, el docente debe dominar determinadas habilidades comunicativas relacionadas con lo que dice (lenguaje verbal) y con el cómo lo dice (comportamiento no verbal). La forma de elaborar su discurso, su expresión facial, sus gestos, su mirada, sus posturas, el uso del espacio, el manejo de las distancias, su apariencia, el uso del tacto y del contacto; todo interviene a la hora de comunicarnos con los alumnos, o con cualquier tipo de auditorio.

Muchos hemos “sufrido” en alguna ocasión a algún profesional que, conociendo y dominando la materia, no se expresaba con claridad, no se hacía entender, o no convencía con sus palabras. Un buen comunicador, pero sobre todo un buen docente, debería acreditar ciertas competencias comunicativas. También debería poseer habilidades para “leer” el significado de las expresiones faciales, miradas, gestos y posturas de sus alumnos. Pero esta habilidad no se enseña en los cursos que capacitan para el ejercicio de la docencia. Sin embargo este libro le ayudará a ello.

Y no se preocupe en exceso, aunque nuestro estilo y forma de comunicarnos se haya ido forjando con los años y se haya convertido en un hábito fuertemente arraigado, muchos de estos hábitos adquiridos y consolidados con el tiempo pueden ser revisados y modificados. Este libro da un paso en ese sentido para que podamos mejorar las competencias comunicativas lingüísticas, hápticas, paralingüísticas, proxémicas, kinésicas y estilísticas.

Nunca se había escrito un libro que abordara el proceso de enseñanza-aprendizaje desde el punto de vista de la comunicación de una forma tan completa. No obstante, este libro puede ser de utilidad no solo a los docentes, sino también a los científicos, directivos, políticos, juristas, periodistas, artistas, sacerdotes, agentes comerciales y a todas aquellas personas que tengan que expresarse en público con cierta frecuencia.

domingo, 27 de octubre de 2013

Índice del libro


Agradecimientos. 1

Prólogo. 2

Índice. 3

INTRODUCCIÓN.. 8

CAPÍTULO 1: LA COMUNICACIÓN 9

¿QUÉ SIGNIFICA COMUNICAR?. 9

EL CEREBRO Y LA COMUNICACIÓN.. 9

El cuerpo calloso. 12

LOS ELEMENTOS IMPLICADOS EN LA COMUNICACIÓN.. 13

PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA COMUNICACIÓN.. 15

LA COMUNICACIÓN EFICAZ CON NUESTROS ALUMNOS. 15

La escucha activa. 16

LAS SEÑALES DE MANTENIMIENTO DE LA COMUNICACIÓN (FEEDBACK). 17

LA IMPORTANCIA DEL CLIMA EN EL AULA.. 18

El profesor agresivo. 18

El alumno agresivo. 19

El profesor pasivo. 19

El alumno pasivo. 19

El profesor manipulador. 20

El alumno manipulador. 20

El profesor asertivo. 20

CUANDO LA COMUNICACIÓN NO ES EFICAZ. 21

BARRERAS EN LA COMUNICACIÓN.. 23

Los ruidos e interrupciones. 23

La escucha selectiva y el marco de referencia. 23

Las motivaciones. 23

Los prejuicios. 24

Las expectativas. 24

Los problemas de semántica. 24

La falta de inteligencia emocional 25

El exceso de información. 25

CLASES DE COMUNICACIÓN ORAL. 25

LA COMUNICACIÓN ORAL FRENTE A LA ESCRITA.. 26

CAPÍTULO 2: LA EXPOSICIÓN ORAL. 27

NERVIOS, ANSIEDAD Y MIEDOS. 27

Síntomas evidentes de nerviosismo. 29

Controlar los nervios. 30

No publicitar nuestro nerviosismo. 31

LA PREPARACIÓN ES IMPORTANTE. 31

LOS ENSAYOS PREVIOS. 33

EL DISCURSO.. 34

Introducción. 34

Nudo. 35

Desenlace. 35

COMO EXPONER. 35

LA INTERACCIÓN CON LOS ALUMNOS. 37

Algunas claves para mantener la atención o recuperarla. 38

EL USO DE APOYOS AUDIOVISUALES (RECURSOS DIDÁCTICOS). 38

SI ALGO TIENE QUE FALLAR, FALLARÁ.. 42

CAPÍTULO 3: EL COMPORTAMIENTO  NO VERBAL EN EL AULA.. 43

EL ESTUDIO MÁS CITADO SOBRE COMUNICACIÓN.. 44

LA IMPORTANCIA DE SER CONGRUENTES. 45

LENGUAJE NO VERBAL, LENGUAJE CORPORAL, COMUNICACIÓN NO VERBAL Y COMPORTAMIENTO NO VERBAL  46

LA IMPORTANCIA DEL CANAL VISUAL. 47

NUESTRO CEREBRO FUNCIONA EN AUTOMÁTICO.. 47

COMPONENTES DEL COMPORTAMIENTO NO VERBAL. 49

LA APARIENCIA.. 49

Los olores también comunican. 51

La formación de impresiones por parte del alumno. 51

El alumno evalúa la eficacia de un profesor en dos segundos. 51

PARALINGÜÍSTICA.. 52

El volumen. 53

La velocidad. 53

El tono. 54

El timbre. 54

La fluidez verbal 55

Los silencios y pausas. 55

La claridad. 55

PROXÉMICA.. 56

HÁPTICA.. 57

Un tipo de contacto especial: el apretón de manos. 58

KINESIS. 60

CAPÍTULO 4: CUANDO EL GESTO TOMA LA PALABRA.. 62

CLASIFICACIÓN DE LOS GESTOS. 63

Emblemas. 63

Ilustradores. 64

Desplazamientos afectivos o emocionales. 64

Reguladores. 64

Adaptadores. 65

LA EXPRESIÓN FACIAL. 65

Microgestos o microexpresiones. 67

La posición de las cejas. 68

EL ROSTRO DE LAS EMOCIONES. 69

La tristeza. 70

La ira. 71

La sorpresa. 73

El miedo. 74

El asco. 75

El desprecio. 76

La alegría. 77

Precaución al interpretar las emociones. 80

Emociones sutiles. 81

LA MIRADA.. 84

La dilatación pupilar. 86

CAPÍTULO 5: GESTOS Y POSTURAS EN EL AULA.. 87

LOS GESTOS EN EL AULA.. 87

GESTOS MÁS COMUNES QUE PUEDEN APARECER EN LA SITUACIÓN DE CLASE. 87

LA POSTURA CORPORAL. 92

La posición de sentado. 94

GESTOS Y POSTURAS ESPEJO.. 95

La base neurológica de la imitación. 96

El bostezo como mecanismo de espejo. 97

Utilidad del mecanismo de espejo. 98

CAPÍTULO 6: A PRACTICAR. 100

Fotos 1 a 6. Cinco gestos en una reunión de trabajo. 100

Foto 7. Gesto de sinceridad frente a gesto de valoración con cierre. 101

Foto 8. Cruce de brazos con puños cerrados frente a mano señalando con el dedo. 102

Foto 9. Brazos unidos por delante frente a brazos unidos por detrás. 102

Fotos 10 y 11. La barrera de la taza de café. 103

Foto 12. Tirar del cuello de la camisa. 103

Foto 13. Mano masajeando la garganta. 104

Fotos 14 y 15. Mano sujetando la cabeza. 104

Fotos 16 y 17. Picores de nariz. 105

Fotos 18 y 19. Frotarse el ojo. 105

Fotos 20 y 21. Frotarse las manos. 106

Fotos 22 y 23. Manos con dedos entrelazados y codos apoyados sobre la mesa. 106

Fotos 24 y 25. Cruce de brazos sobre el pecho. 107

Foto 26. Cruce de brazos con pulgares hacia arriba. 107

Fotos 27 y 28. Brazos detrás del cuerpo. 108

Foto 29. Sentado con manos unidas junto a sentado con mirada de reojo. 108

Fotos 30 y 31. Gesto sentado con manos apoyadas sobre las piernas frente a gesto sentado con manos relajadas  109

Foto 32. Sentados con cruce de tobillos. 109

Foto 33. Pies retraídos o pies enroscados en la silla. 110

Foto 34. Gestos espejo. 110

EPÍLOGO.. 111

BIBLIOGRAFÍA: Trabajos citados. 112