sábado, 2 de noviembre de 2013

PARALINGÜÍSTICA

La paralingüística es aquella parte del comportamiento no verbal que se interesa por los elementos que acompañan a las emisiones propiamente lingüísticas y que constituyen señales e indicios, que contextualizan y sugieren interpretaciones particulares de la información propiamente lingüística.

Las características más interesantes que acompañan a la información lingüística son:
  • La intensidad o el volumen de la voz.
  • La velocidad de emisión.
  • El tono
  • El timbre
  • El volumen
  • La duración de las sílabas (tiempo)
  • El ritmo,
  • La fluidez
  • Las pausas
  • Los silencios
  • La claridad 
Los silencios: pueden emplearse como para enfatizar un determinado contenido, para dejar un tiempo para que descubran el final de una frase sin acabar, etc. Con el silencio unas veces invitamos a hablar, otras a callar, otras veces asentimos y otras veces nos sirven para mostrar desacuerdo.

El ritmo: se utiliza al hablar para que nuestro mensaje sea audible y entendible. Si una persona habla muy lento aburre y si una persona habla muy rápido pone nervioso, agobia o acelera. La norma a seguir sería: pensar más deprisa que el interlocutor, pero hablar más despacio de lo que él piense.


El tono: es el regulador entre el sentimiento y la expresión, entre lo sentido y lo verbalizado. En la entonación se diferencian entre tonos muy agudos, medios, graves o muy graves según lo que quiera transmitir el profesor. 


El volumen: sirve para resaltar algunas partes del discurso y para transmitir emociones. Los grados del volumen pueden ser:


-         elevado: suele ser síntoma de autoridad, dominio, seguridad o incluso de alegría.


-        muy alto: lo empleamos cuando sentimos enfado o ira; en ocasiones la disposición del auditorio nos incita a ello.


-         moderado: con un volumen moderado transmitimos calma.


-     bajo: transmitiríamos cierta intención de no querer ser oídos y con este volumen nuestros alumnos desconectarán de nuestro discurso.


Todos sabemos que subir el volumen de nuestra voz puede ser una estrategia para llamar la atención en un momento dado. El volumen de voz aumenta cuando un individuo siente miedo, excitación o rabia. Un volumen de voz alto sería un buen indicador de un nivel de energía alto de una persona en un momento dado.
Algunos consejos:
         Comienza a hablar despacio y enfatizando lo que consideremos importante

         Si nos comunicamos con un tono distendido y relajado (e incluso sonriendo), la persona que nos escucha reaccionará de la misma manera.

         Regulemos el tono de voz si queremos reforzar una idea, restar importancia a un hecho, dar una opinión contraria, darle valor emotivo al mensaje, etc.

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